domingo, 22 de agosto de 2010

Ciencia y Tecnología. Más información sobre origen del Homo sapiens mediante el ADN mitocondrial

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Más información sobre origen del Homo sapiens mediante el ADN mitocondrial
Ver: Profundizan en los inicios de la humanidad mediante el ADN mitocondrial

Doron Behar, investigador genográfico del Centro Médico Rambam en Haifa, y Saharon Rosset, del Centro Watson de Investigación de la IBM en Nueva York y la Universidad de Tel Aviv analizaron más de 600 genomas completos de ADN mitocondrial de las poblaciones nativas del continente africano, con el propósito de fechar los inicios de la humanidad.
La información obtenida muestra evidencias sorprendentes acerca de la historia demográfica temprana de las poblaciones humanas antes que emigraran de África, mostrando que vivieron en pequeños núcleos aislados, unos de otros, durante decenas de miles de años.
El ADN mitocondrial, que se hereda únicamente por vía materna, ha demostrado que todos los seres humanos actuales, descendemos de una única mujer que vivió en África hace alrededor de entre 100 mil y 200 mil años, conclusión que es apoyada por la Paleontología que corrobora que la especie humana se originó hace aproximadamente 200 mil años en ese continente.
La humanidad se aventuró fuera del continente africano y se distribuyó por todo el mundo desde hace unos 60 mil años, lo que ha sido prioritariamente estudiado por la investigación genética antropológica. Sin embargo, los 140 mil años anteriores a estas migraciones, han sido muy poco estudiadas, lo que hace primordialmente importante este estudio, que atrae la atención hacia este período para incrementar el conocimiento de la historia del hombre moderno.
El presente estudio muestra fuertes evidencias de que las poblaciones originarias empezaron a dispersarse, dentro del mismo continente, hace unos 150 mil años, dando como resultado la formación de pequeños núcleos separados, aparentemente en las regiones sur y este de África. Esta situación duró alrededor de 100 mil años para, posteriormente, durante los 40 mil años anteriores a su salida de África, reunirse hasta “…convertirse en una sola población panafricana…”
Las intensas sequías, sugeridas por recientes datos climáticos sobre esa época, que azotaron África oriental en el período de los 135 mil a 90 mil años, hacen presumir la dispersión primordial de la población, dispersión que, sorprendentemente, duró, aproximadamente, la mitad de la historia del Homo sapiens.
“La época de estos eventos coincidió con el inicio de la Edad de Piedra tardía en África, un cambio en la cultura material que los arqueólogos creen anunció el principio del comportamiento humano totalmente moderno, incluyendo el pensamiento abstracto y un uso complejo del lenguaje hablado.”
Lecturas recomendadas:
National Geographic
Salud
Valram
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martes, 17 de agosto de 2010

Ciencia y Tecnología. El cerebro anticipa el futuro para reaccionar en el presente

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El cerebro anticipa el futuro para reaccionar en el presente

En su artículo El cerebro anticipa el futuro y reacciona en consecuencia publicado en Tendencia científicas (http://www.tendencias21.net/El-cerebro-anticipa-el-futuro-y-reacciona-en-consecuencia_a2357.html), Yaiza Martínez afirma que nuestras reacciones ante el medio ambiente que nos rodea, en lugar de ser posteriores a las percepciones de nuestros sentidos, anotando que “…todo lo que sentimos o notamos en el presente, cuando nuestro cerebro lo registra, pertenece ya al pasado”.
En investigaciones realizadas por Richard A. Andersen (http://vis.caltech.edu/), del California Institute of Technology y sus colegas Grant Mulliken, del Instituto Tecnológico de Massachussets (http://www.mit.edu/), y Sam Musallam (http://npl.mcgill.ca/), de la Universidad McGill, han encontrado evidencias neuronales de que todos los movimientos voluntarios de nuestras extremidades son producto de predicciones cerebrales acerca de “lo que ocurrirá dentro de un instante, en el futuro”.
De acuerdo con esto, Andersen señala que “el cerebro genera su propia versión del mundo, un “modelo hacia delante (en el tiempo)” que nos permite saber dónde estamos a tiempo real”.
Predecir para actuar
Las investigaciones analizaron la corteza parietal posterior del cerebro, que es donde se planifican los movimientos a partir de los estímulos sensoriales.
Dos monos aprendieron a mover, con un Joystick, el cursor de una computadora de un círculo rojo a otro verde, al mismo tiempo que mantenían fija su mirada en el círculo rojo.
Rápido y eficiente
Al realizar los movimientos, ambos monos producían trayectorias curvas. Para aumentar la curvatura, uno de ellos fue entrenado para mover su cursor alrededor de un círculo azul más amplio, “situado entre la localización inicial del cursor y el círculo al que había que desplazar dicho cursor”.
Establecida así la configuración del experimento, la actividad neuronal de la región de la corteza parietal posterior de sus cerebros fue medida por medio de electrodos.
De esta manera, los científicos “…comprobaron que las neuronas de esta región del cerebro producían señales que representaban la estimación cerebral del movimiento inminente del cursor.
Esta estimación interna del estado del cursor puede ser usada de manera inmediata por el cerebro para corregir con rapidez un movimiento, evitando tener que confiar por completo en la llegada de la información sensorial, más tardía, con un control del movimiento más lento e inestable, explican los investigadores”.
Pasado y futuro
En este sentido, hace algunos años, en Europa se comprobó (http://www.tendencias21.net/El-cerebro-humano-prefiere-predecir-antes-que-reaccionar_a474.html) que “…la onda cerebral que rige los movimientos se registra antes de que el movimiento -al que nuestro propio movimiento responderá- sea observado.
De acuerdo a estas experiencias, los investigadores concluyeron que “…El proceso… consiste en que, cuando se espera un movimiento, el sistema motor se activa sin que el individuo se dé cuenta. De esta forma, de manera inconsciente, el cerebro se prepara para una reacción motriz.
Por tanto, el cerebro desencadena la actividad neuronal en función de la expectativa de un movimiento, y no en función del movimiento en sí mismo”.
Salud
Valram
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